Laguna de Agua Negra. Si ud llega por Batatal, es decir, por la vía de Guanare, desde el centro del país, antes de llegar a Mosquey, podrá apreciar un vistoso y frondoso paisaje de altura, donde la exuberante naturaleza se impone con su verde frescor y cuya oscura apariencia de sus aguas, que desde lejos se vislumbra, hace resplandecer y reflejar la luz del sol, en las blanquecinas hojas del Yagrumo. Esta tranquila laguna, ubicada en la vía que viene desde Batatal, tiene un misterioso atractivo y unas hermosas leyendas sobre su exuberante vegetación, admirable y privilegiada, ya que no ha sido intervenida por el hombre. Y tan solo esta ubicada a cinco kilómetros de Mosquey. El nombre de esta laguna, "LAGUNA DE AGUA NEGRA “ proviene del color oscuro de sus aguas, el cual se debe a que las aguas que allí se depositan, traen el color de las piedras y arenas por la cual pasan, tiñéndose de su coloración.

Leyenda de la Laguna de Agua Negra:
"Esta laguna se formó en los años 1981 y 1982, como concecuencia de las grandes inundaciones que azotaron a Boconó en junio de 1981. En el sitio en que ella fué apareciendo había un terreno que estaba dividido por una cerca de pedazos de troncos de árboles, los cuales determinaban los linderos del terreno que le correspondía a cada una de las dos familias que fungían de propietarios los cuales ya estaban podridos, pues al contacto con el agua se deshicieron, y que además al ser cubiertos por las aguas que ahora estaban estancadas, no podía distinguirse entonces a que propietario pertenecía la mayor parte de dicha laguna, que ahora por obra y gracia de la naturaleza, se había convertido en una fuente de riqueza, debido a la cría de peces que espontáneamente había aparecido en sus limpias y oscuras pero ricas aguas de color negruzco. Empezaron así las querellas entre las dos familias, que ahora se disputaban la propiedad de esta nueva fuente de ingresos, que por lo demás, no es que antes de este contratiempo se llevaran muy bien que digamos, como para poder dirimir esta diferencia en una conversación amigable entre los mayores de cada familia.
En el Primer altercado que tuvieron los hermanos mayores de cada familia, (uno de ellos padre de una bella niña de 9 años y el otro de un recio varón de 10, los cuales eran amigos en la escuela), por estar pescando supuestamente cada uno en el área del otro, se fueron a las armas y uno cayó muerto en la Laguna y el otro en la lancha que ocupaba.
Siguieron las discusiones y peleas entre las 2 familias, y después de varios encuentros, los únicos que quedaban de ellas eran los abuelos de cada uno de ellos, y los dos niños, sin embargo los viejos estaban siempre en pié de guerra.
Estos inocentes niños no comprendían la razón de aquellos pleitos entre sus familias, y continuaban su ingenua amistad en la escuela a la que asistían, y antes por el contrario, nacía entre ellos una mutua atracción, que con el correr del tiempo fue acrecentándose, al punto que se veían a escondidas en la parte mas agreste del borde de la laguna.
En la medida que las familias peleaban más, y les prohibían sus relaciones, más se querían y trataban de disfrutar más de los pocos instantes que lograban verse, por lo cual no deben de extrañarse que a los 15 años la hermosa niña, convertida en una "bella sirena" como él le decía, quedó embarazada del atractivo varón de 16 en que se había convertido su "amor prohibido" como ella le llamaba.
Incapáz de ocultar las "evidencias" ni el nombre del "culpable", fueron golpeados cada uno por sus propios familiares y sometidos al desprecio en sus propios hogares por haber cometido "semejante traición".
Hastiados de tanta humillación a la que fueron sometidos, una noche de luna llena, en la que estaban acostumbrados a verse en lo más profundo de la vegetación al rededor de la laguna, Josefina, "la bella sirena", le dijo a Ignasio, su "amor prohibido" que no aguantaba más y que estaba dispuesta a morir de cualquier forma, y el le dijo que si ella moría el también estaba dispuesto a hacerlo. En medio de sollosos y de besos, se amarraron a una gruesa cuerda que llevaba Ignasio en su cintura, y por el otro extremo la amarraron a una inmensa piedra que estaba al borde de la laguna, y empujándola entre los dos, los arrastró al fondo, donde entre un beso de despedida, murieron.
Y cuentan los que por allí pasan las noches de luna llena, que a orillas de lo mas lejano de la laguna se oyen unos gritos poco audibles, que dicen: "Ignasio, te amaré por siempre, nunca te Olvidaré.....y desde lo más profundo de la laguna se oye una respuesta que dice " Josefina, nunca dejaré de amarte y estaré siempre a tu lado"


